La insoportable levedad de Instagram

Por Alfredo Caminos

Conversaciones transmediales con Alberto Casavecchia, director y productor de cine.

AC: Hay que hacer un análisis de las elecciones parlamentarias europeas.

TI: Estuve viendo algo pero en general hay muchos lugares donde desconozco los participantes. El crecimiento de la derecha es enorme, salvo Portugal, todo se va derechizando. Los más llamativo son las autonómicas españolas, con la pérdida de Madrid y Barcelona, por retroceso de Podemos.

AC: Sí, en los últimos días la DW estuvo haciendo campaña reporteando a los jóvenes de los países con democracias autoritarios como Hungría, Polonia, Letonia, Italia. Los jóvenes se quieren quedar en la UE, los viejos no. No obstante, Junkier dice que hay que hacer más política, tratar de hacer que la burocracia de Bruselas se haga sentir más próxima a los habitantes de Europa. Ahí entra la big data: cómo gestionar semejante conglomerado humano dando respuestas en la era Instagram a ciudadanos que quieren sentirse atendidos, mimados, cuidados, hasta el más recalcitrante narcisismo.

TI: La insoportable levedad de Instagram, le llamo yo. Lo digo como riesgo de que Instagram y las redes en general están planteando/pensando un ciudadano sin visibilización.

AC: Creo que el mismo problema va a tener China. Por eso tienen que implementar el capitalismo de plataformas lo más rápido posible. Tienen que generar bienestar on line. Si Google sigue operando en Europa sin pagar impuestos los europeos van a tener un problema y Google también. Si la inmigración no es selectiva y va a parar a lugares donde efectivamente se los necesite, hablando su idioma y respetando sus culturas y, asumiendo que son los esclavos modernos, también van a tener un problema. Es muy serio.

TI: Hay que pensarlo en término de app (aplicaciones) pero reales y no digitales. Es decir, comer y vestirse, que son súper básicos para que sobrevivan las poblaciones.

AC: Hay que hacer más política y responder más rápido a las necesidades de los europeos.

TI: Nos sale caro inventar una realidad paralela. Alguna vez hay que escribir sobre los delirios faraónicos pero mucho más sobre creer que vas por una autopista cuando circulas por un camino de tierra.

AC: Hoy si los inmigrantes no se capacitan y buscan aplicar para trabajos donde se los necesite, hablando el idioma del lugar de acogida, respetando la cultura y asumiendo que su condición será la de esclavos modernos son clasificados por los europeos como “problema”. Dice Gilles Lipovetsky en “El crepúsculo del deber”: (…) nuestra época ya no tiene fe en el imperativo de vivir para el prójimo, en el ideal preponderante del semejante. El individuo contemporáneo no es más egoísta que el de otros tiempos, expresa sin vergüenza la prioridad individualista de sus elecciones. Lo nuevo, aquí está: ya no es verdaderamente inmoral pensar sólo en uno mismo, el referente del yo ha ganado carta de ciudadanía