Si vos querés, transmedia también

Por Alfredo Caminos

La transmedia será política o no será, parece decir la comunicación política en tiempos de elecciones argentinas. Elecciones que se repiten sin cesar durante la vida nacional, en sindicatos, universidades, clubes deportivos, diputados y senadores, intendentes y concejales, gobernadores y hasta en colegios primarios entre los alumnos. Elecciones como forma de participación y como conversación democrática. Elecciones que cobran una dimensión mayor cuando se elige el presidente y el vice. Así llegan a campos de batalla en todo el país, entendiendo batalla como espacios de debate de propuestas. Y si no lo son, deberían serlo.

La transmedia es parte, es confluencia de propaganda y acción de los ciudadanos. Es el constante paso de ciudadano a prosumidor.

La acción transmedial preparada como estrategia comunicacional por el Frente de Todos para intentar un resultado favorable en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en 2019, sobresale por encima de todas las propagandas políticas de los últimos años. Por la magnitud, por la tácticas y las estrategias y, sobre todo, porque prende en los ciudadanos como una forma de expresión particular y colectiva al mismo tiempo. Individual por la acción personal de viralizar, y colectiva porque todo cobra sentido en el momento que se convoca a una acción musical en lugares públicos.

Atrás van quedando las anécdotas de su planificación, como la proyección en cincuenta paredes del hashtag #SiVosQuerés antes de las elecciones del 11 de agosto. Luego, posterior al resultado electoral donde triunfa el Frente de Todos a nivel nacional por amplio margen sobre el oficialista Juntos por el Cambio, se repiten las proyecciones en un día concreto en CABA. Para esa segunda oportunidad, los músicos habían preparado la actuación callejera (en la remodelada calle Corrientes de la ciudad capital) un viernes a la noche cuando los que pasean están en modalidad “viernes” o happy hour. Nuevas proyecciones, música, y baile con coreografía incluida. En las paredes de los eificios, otra vez el hashtag convocante.

Para ese momento, ya se había actuado en redes con la difusión de dicha coregografía y la música. La letra se hizo conocida y furor en pocas horas. Precisamente por la actuación de la demanda comunicacional y festiva al mismo tiempo.

Después siguen las anécdotas, los músicos autores y compositores Sudor Marika pierden parte de sus sitios en internet y se programan nuevas acciones. Se conoce poco a poco la planificación pensada y seleccionada entre músicas diversas. Aunque todas coincidían en insitir con la posibilidad del baile. Contaban con un antecedente, los ciudadanos porteños había colaborado espontáneamente con la elaboración y reproducción de cientos de intervenciones musicales para participar en la campaña a favor del candidato Axel Kicillof en la Provincia de Buenos Aires.

Sin duda es transmedia, sin duda es comunicación y sin dudas es política en tiempos de elecciones. Con tres características fundamentales: el derecho a la manifestación, el humor y la música.

El humor es el ingrediente, como si un meme fuese eterno y colaborativo. Existe una intención divertida y deseos de entretenimiento. Además, no se viraliza sin una razón, y el humor es parte de esa intangibilidad que es la esperanza. Como suele suceder, la esperanza genera alegría. La canción cosecha esa idea, y otorga la posibilidad de entretener mientras se comparte, se participa y se viraliza. El baile es la explosión del humor y alegría. El baile es colectivo y participativo. Para la misma hora del baile en calle Corrientes ya circulaba por la red como música ilustrativa.

Así, se gana la calle, y sale de Corrientes para otros espacios de la ciudad en los días posteriores.

La música es el motor y generador de la transmedialidad política. Los versos describen un presente que une al que canta y al que baila.

“Ya no llego a pagar el alquiler,

no sé qué hacer, no sé qué hacer.

Todo el día laburando y laburando,

encima sube al bondi y me están precarizando.”

Los versos describen el presente y alientan a cantar (y a bailar) con la esperanza puesta en ritmo sin nostalgia ni tristeza. No hay versión tanguera ni lamento porteño. Es música transmedial.

Pero no todo es análisis del presente, también expone el futuro como expectativa:

“Que la playa ya no sea un privilegio.

Quiero vacaciones cuando termine el colegio.”

Parte de los versos resultan un informe de situación como antes Victor Heredia titulara también como canción. La coincidencia entre el texto y los deseos amplían la participación, y por consiguiente la conversación.

La música ha sido responsable, en toda la historia de la humanidad, de la protesta y el reclamo, de la burla o el pedido, del estado de la situación como del porvenir.

Aquí aparece la planificación, la exposición musical y humorística pero para conseguir un logro político. Como toda planificación, la estrategia responde a la acción política amplificada por el momento electoral. La instalación y la viralización hicieron el resto. Los versos se vuelven campaña proselitista:

“La alegría es del pueblo y va a volver,

por eso en octubre ya sabés lo que hay que hacer.”

Los versos instalan en el estribillo un pedido efectivo de acción en las urnas con un deseo de resultados:

“Macri ya fue,

Vidal ya fue,

si vos querés

Larreta también.”

Pero una acción transmedial no sería posible, en un contexto eleccionario, si no mediara una necesidad de expresión y sobre todo un ejercicio de protesta o de manifestación. El derecho a expresión popular, a manifestarse, a peticionar a las autoridades, a protestar, a reclamar. Los pueblos se apropian de metodologías (transmediales en este caso) cuando “necesitan” expresar algo, visibilizarse, hacerse notar. El “querer ser” colectivo encuentra en el baile y la música, la oportunidad de la práctica política. El poder gobernante siembra y el derecho a la protesta se hace colectivo en la planificación transmedial cosechando poder musical y festivo.

En tiempos de segmentación y comunicación política, en propaganda electoral y calle, la transmedia “Si vos querés” resulta oportuna para la acción participativa insistiendo en la conversación con el otro. Los resultados son y serán solo eso: resultados.